Resumen de Cartas Ejecutorias/ Mioño, mayorazgo de Castrillo

 

Resumen de cartas ejecutorias

Archivo de la Real Chancillería de Valladolid

 

Trabajo de archivo: María Teresa Díez Martín

Promotor: José María Río Soto

Junio de 2011

 

Índice de contenido

  •  Registro de Ejecutorias, Caja 3151,13
  •   Registro de Ejecutorias, Caja 2065,63
  • Registro de Ejecutorias, Caja 184,13
  • Información relacionada: mayorazgo de Castrillo

 

Registro de Ejecutorias, Caja 3151,13

12 de noviembre de 1722

"Ejecutoria del pleito litigado por Fernando de Mioño Bravo de Hoyos y Delgadillo, conde de Estradas, vecino y alférez mayor de Reinosa (Cantabria), sobre el estado y mayorazgo de Castrillo"[1]

 

Como ya queda indicado en el título, la ejecutoria se emite a petición de Juan Fernando Mioño de Hoyos Delgadillo, conde de Estradas y alférez mayor de Reinosa, en relación al pleito que litigó sobre la reclamación de la sucesión en propiedad del título y mayorazgo de la villa de Castrillo de Luis Díaz, actualmente Castrillo de don Juan (Palencia)[2].

Mioño recusa la sentencia del pleito que fue favorable a María Luisa Brondo Gálvez y Delgadillo[3], condesa de Castrillo (IV)[4], marquesa de Villasidro y Palmas, la demandada principal y detentadora de los derechos del mayorazgo, y otros beneficiarios, que son: Joaquín José López de Zúñiga Chaves y Chacón, conde de Miranda (del Castañar, XII) y de Peñaranda (del Duero, IX), Ana Catalina de la Cueva Enríquez Arias de Saavedra Pardo y Ulloa, condesa de Santisteban (del Puerto) y Castellar (de la Frontera, VIII), marquesa de las Nabas (IV) Solera y Malagón, “por sí y como poder habiente y gobernadora de los estados” del conde de Santisteban y Castelar, marqués de Malagón, las Nabas y Solera, su esposo[5].

El mayorazgo en disputa fue fundado, en 1446, por Gutierre Delgadillo (Gutierre Fernández Delgadillo) en la citada villa de Castrillo. Queda indicada en otros tantos pleitos y estudios la extensión de este vínculo a otras localidades, así: Cevico Navero (Palencia), Alcoba (Soria), Zayas de Torre (Soria), Ciruelos (Burgos) y Tejada (Burgos). El conflicto por la sucesión que aquí se trata acaeció a la muerte de Juan Manuel Mauleón, marques de Cortes, último poseedor del mayorazgo que no dejó descendencia directa.

La línea de sucesión de este mayorazgo se declara como sigue después del fundador: su hijo Juan Álvarez Delgadillo, y su nieto Gutierre Delgadillo de Avellaneda, en quien se corta la sucesión por vía de varón, pasando a los descendientes de la hermana de Juan Álvarez Delgadillo e hija del fundador, Isabel Delgadillo de Avellaneda. De esta línea procedió el último poseedor Juan Manuel Mauleón[6], mariscal de los ejércitos de Navarra, de quien recogió la sucesión María Luisa Brondo. A la marquesa se le adjudicaron los derechos del mayorazgo y estado del Castrillo con “sus agregados y grandeza”. Sentencia a la cual se opusieron Sebastián Manuel Delgadillo, Juan Antonio de Lerma y otros litigantes, incluido Juan Fernando de Mioño, al objeto de en prosecución de sus derechos apelar el dictamen judicial y poner nueva demanda a la citada María Luisa Brondo.

Por parte de Juan Fernando de Mioño Bravo de Hoyos y Delgadillo la demanda fue presentada en la Chancillería por su procurador Andrés Gil del Castillo, quien reclamó los autos seguidos en la Audiencia del pleito inmediatamente anterior que litigó contra María Luisa de Brondo  y contra el resto de los aspirantes, los que su vez litigaban contra la marquesa de Castrillo y que fueron:  los citados licenciado Juan Antonio de Lerma Gallo Avellaneda y Delgadillo, del Consejo real y oidor en la Chancillería, Sebastián Manuel Delgadillo Avellaneda Navarra y Mauleón, mariscal de campo de los ejércitos reales, marqués de Torre Blanca (y Diego de Montalvo ¿?)[7] y la marquesa de Ontiveros (Mariana Teresa de Bañuelos ¿?)[8].  

En esencia la alegación del procurador de Mioño consistió en recusar las pruebas aportadas por María Luisa Brondo, así como del resto de los litigantes, a las que calificó de falsas o infundadas, y en acreditar su justificación para la tenencia del mayorazgo que fundamentó en su filiación más directa con la familia fundadora de dicho mayorazgo. En conclusión de lo alegado, pidió Mioño que se retirara el título a la marquesa a su favor y el apartamiento del proceso del resto de los pleiteantes.  

En efecto, la parte de Mioño recusó las probanzas de la marquesa por no estar probadas con suficiencia y en lo principal por justificarse en una línea de filiación desde el fundador menos directa que la suya. María Luisa Brondo se dijo descendiente de los sucesores en el mayorazgo por la vía de su cuarto abuelo, Alonso de Zúñiga Castañeda, hijo de Alonso Muñoz de Castañeda Delgadillo y Catalina de Zúñiga Castañeda y nieto de Gonzalo Muñoz de Castañeda e Isabel Delgadillo Avellaneda, siendo esta la hija del fundador Gutierre Delgadillo[9].

Al parecer, y según dijo el procurador de Mioño, la justificación de la marquesa se fundamentó tan sólo en las filiaciones aportadas en un pleito que se trató entre Isabel Muñoz de Castañeda y Delgadillo, esposa que fue de Gómez de Hoyos, y don Juan Muñoz de Castañeda y Delgadillo, hijo del hermano de Isabel, Alonso Muñoz de Castañeda y Delgadillo, hermano de la dicha Isabel.  

También, reprobó, por manifiesta falsedad la probanza de Juan Antonio de Lerma, quien había justificado su reclamación en ser descendiente de Juan de Abellaneda Delgadillo, hermano de Gutierre Delgadillo.

Mioño, por su parte, justifica esa filiación más directa que alega de la siguiente forma:  hijo de Gregorio Mioño Bravo de Hoyos y Delgadillo y de Ana de Salamanca (y Ahedo), matrimonio legítimo; nieto de María Bravo de Hoyos Delgadillo (Acebedo) y Antonio de Mioño[10]; Bisnieto de  Juan Bravo de Hoyos Delgadillo (Solorzano Castillo) y de Ana de Acebedo (Martínez de Bracamonte); tercer nieto de Pedro Bravo de Hoyos (Solorzano)  y Ana de Estrada (Manrique de Guevara); cuarto nieto de María de Hoyos Delgadillo[11] y Juan Bravo[12]; quinto nieto de Isabel Bravo de Hoyos Delgadillo y Castañeda y Pedro Fernández Solorzano; sesto nieto de María de Hoyos Delgadillo Castañeda y Juan Fernández Osorio Villarroel; séptimo nieto de Isabel Muñoz de Castañeda y Delgadillo y Gómez García de Hoyos[13]; octavo nieto de Isabel Delgadillo y Alonso o Gonzalo? Muñoz de Castañeda. Esta Isabel Delgadillo, octava abuela, fue hija mayor de Gutierre Delgadillo[14], fundador, e Isabel de Avellaneda[15], y   hermana de Juan Álvarez Delgadillo primer llamado a la sucesión del mayorazgo y tía de Alonso Muñoz de Castañeda.

Registro de Ejecutorias, Caja 2065,63

1609-11-14

"Ejecutoria del pleito litigado por María Rodríguez de Escobar, viuda de Pedro de Solórzano Hoyos y Castillo, señor de las casas de sus apellidos, estante en San Martín de Hoyos (Cantabria), con el doctor Rodríguez Mantilla y María Bravo de Hoyos vecinos de Reinosa (Cantabria)"

Encabezamiento: “Ejecutoria en forma de pedimiento de doña María Rodríguez de Escobar”

Noviembre de 1609

El pleito lo entabla doña María de Escobar, viuda de don Pedro Solórzano de Hoyos y Castillo, contra el doctor Francisco Rodríguez Mantilla y su esposa doña María Bravo de Hoyos. María Rodríguez de Escobar estuvo representada en la Chancillería por el procurador Juan de Prado.

Este procurador presentó el 10 de septiembre de 1608, en la Real Chancillería, el poder otorgado por María Rodríguez de Escobar, en la villa de San Martín de Hoyos y con fecha de 2 de septiembre de 1608, que lo acreditaba como abogado ante el tribunal.

En este poder figuran los siguientes datos de interés:

La otorgante, María Rodríguez de Escobar, se declara viuda de Pedro Solórzano de Hoyos, difunto, de quien fueron las casas de los apellidos en esta villa de San Martín de Hoyos[16], localidad donde María se declara estante. Como es de norma, dio poder cumplido al procurador para que la representara en todos los pleitos que pudiera tratar en la Chancillería y, en especial, en el que de inmediato tenía con el doctor Francisco Rodríguez Mantilla, vecino de Reinosa. Pleito que se abrió a instancia de la demanda de María Rodríguez de Escobar contra el doctor por haberse "jaztado y alabado de que tenía cédula e firma mía", en la que se establecía el compromiso de la demandante de dejar, después de su fallecimiento, al doctor 800 ducados. Dinero destinado, según afirmaba el demandado, para ayuda de la dote de su esposa, María Bravo de Hoyos. Negó María Rodríguez de Escobar, tajantemente, que ella hubiera firmado tal compromiso y de ahí paso a la demanda.

Firmaron como testigos este acta notarial: Diego de Hoyos, cura, Pedro de Olea y Juan Muñoz, estantes en la mencionada villa, más la otorgante, de la "que yo el escribano doy fe conozco lo firmó de su nombre María de Escobar". El escribano en cuestión, del número de la villa, fue Juan Fernández Espeso.

Junto a este poder presentó el procurador Juan de Prado la demanda en contra del doctor Rodríguez de Mantilla, abogado y vecino de Reinosa. Justificada en que desde hacía algunos días el demandado había comentado en presencia de muchas personas y en diversas ocasiones lo mencionado sobre el dinero de la dote que le había prometido María Rodríguez de Escobar y la cédula que, presuntamente, ésta firmó. Y para "confirmación de la dicha jactancia avía mostrado y enseñado a las dichas personas un papel escripto que llamaua carta misiba y dessía estar firmada de su parte". En lo que María Rodríguez se sentía agraviada porque la opinión pública la señalaba como deudora de una cantidad de dinero tan elevada.

En consecuencia de esta acusación se pidió que el tribunal apremiase al citado doctor para que se desdijese y desistiera de mantener la afirmación, imponiéndole “perpetuo silencio” sobre el asunto en el futuro.  Además, se pidió fuera obligado a entregar o quemar la carta que enseñaba, y cualquier otro escrito en su poder que comprometiera a María Rodríguez para la obligación de dotar a María Bravo de Hoyos. Asimismo, se pidió la debida condena por la injuria, agravio y daño causados a la demandante y, en especial, por el delito de falsificar la carta y firma de ésta.

En forma debida, se concluyó solicitando la emisión por el tribunal de una provisión real de emplazamiento con la inserción de la demanda, para notificarla al doctor Francisco Rodríguez y su esposa y emplazarlos al pleito formalmente. Considerada la petición por los jueces y admitida la demanda y su fundamento se ordenó emitir la carta de provisión pedida. Después de lo cual, y hecho el emplazamiento, se dio plazo al doctor para que hiciera una petición breve a efectos de negociar con la demandante. Pero pasado el plazo no presentó ninguna petición ni se desdijo y, entonces, ya se resuelve el pleito por la vía imperativa.

A continuación, y ya habiendo entrado al proceso el doctor y su esposa como parte conjunta con el procurador Pedro de Vélez representándolos, alegaron los demandados que la carta fue una misiva que María Rodríguez les envió al tiempo de su casamiento, por la que ratificaba las promesas hechas de palabra. Según afirmaron, el casamiento se acordó dependiente, o al menos con la previsión, de esta dote prometida, la que le reclamaron a María Rodríguez en muchas ocasiones. En uso de su derecho pidieron se condenase a María Rodríguez a cumplir con el compromiso de la dote y sobre los 800 ducados prometidos pidieron intereses a razón de 14 maravedís el millar, aparte la condenación a pagar las costas del juicio.

También, informó esta parte que por orden del tribunal se había depositado la carta de obligación ante Pedro González de Sevilla, escribano del número de Reinosa, y a este respecto se pidió provisión para emplazar a declarar a cualquiera de los escribanos o a la justicia de Reinosa sobre que Diego de Hoyos había escrito y firmado la carta por encargo de María Rodríguez de Escobar.  

En orden a lo anterior, también, pidió el procurador del doctor y su esposa que María Rodríguez de Escobar y Diego de Hoyos declararan sobre lo anterior y si era verdad que una vez escrita la carta la enviaron dirigida a Gonzalo Gutiérrez de Mantilla, obispo de Oviedo.

Una vez interrogados los anteriores y pedidas las pruebas propuestas por el doctor y su esposa se dictó sentencia definitiva, el 27 de marzo de 1609, de la que resulto absuelta María Rodríguez de Escobar y condenada la parte contraria, que no probó su alegación, a guardar perpetuo silencio sobre el asunto demandado y a pagar las costas del proceso. Apelaron, entonces, el doctor Rodríguez Mantilla y su esposa a esta sentencia, siéndole denegada la apelación para, a continuación, elevar la sentencia a definitiva el 3 de noviembre de 1609, en Valladolid.

Después de esto María Rodríguez de Escobar solicito, por su condición de viuda, que se le concedieran las costas del proceso que debían pagar a la Justicia los demandados. Aprobada la petición, pidió que se expidiese carta ejecutoria del pleito y que contuviera el dictado de esta concesión. Se tasaron dichas costas en 3.400 maravedís.


Registro de Ejecutorias, Caja 184,13

1503-09-16

"Ejecutoria del pleito litigado por el concejo, justicia y regimiento de Valdeprado (Cantabria), con Gómez de Hoyos y María de Hoyos, vecinos de Valdeprado, sobre abusos cometidos en el ejercicio del señorío"

Descriptores claves: Agravios, cartas ejecutorias, sentencias, señorío


Descripción breve de la presentación del pleito en las primeras hojas

La Ejecutoria se expide a petición del concejo del Valdeprado

Litigan el concejo y el fiscal del rey contra Gómez de Hoyos y doña María de Rojas, su madre. El pleito se comenzó en su primera parte ante el juez comisario, el corregidor de Campoo[17], que había sido emplazado por la justicia real con una comisión para intervenir en el conflicto.

Ya el pleito en la Chancillería, con probabilidad en grado de apelación, el concejo alegó que los señores del lugar, María de Rojas y Gómez de Hoyos, su hijo, maltrataban a los vecinos, pues les infringían agravios, daños, injusticias y les cargaban con demasiados impuestos. También, denunciaba el concejo el abuso de poder que suponía que estos señores se hubieran apropiado de los ejidos del valle, que son de comunales del concejo. Terrenos que les impiden usar y en los que les prohíben edificar. Asimismo, alegaba el concejo, se han apropiado de los montes que al igual que los ejidos son considerados de los propios del concejo. Y que les han multado en muchas ocasiones por haber usado de estas tierras, más de cinco mil maravedís que llevan pagados. Sin que ello suponga ningún atenuante para que el concejo cumpla con los tributos del en pan a que está obligado con el señorío. 

Por ser un concejo de 15 o 20 vecinos, pobres, que no disponen de medios para pleitear acuden a la justicia y merced real para ello.

A lo largo del pleito se plantean reclamaciones por las dos partes, de derechos y de dinero.


 

Información relacionada: mayorazgo de Castrillo

Archivo Histórico Nacional

— 1690 / 1717/ CONSEJOS,5254,EXP.2 /Expediente sobre concesión a don Juan Fernando de Mioño Bravo de Hoyos de título de Castilla con el nombre de Conde de Estradas. Contiene: Testimonios de filiación legítima, relación de rentas, posesión de Mayorazgo, etc.

— 1727 / CONSEJOS,4487,A.1727,EXP.54  /Consulta a nombre de don Juan Fernando de Mioño Bravo de Hoyos, sobre que se le declare la merced de título de Conde de Estradas, que antiguamente gozaron los poseedores de su Casa. Se niega

— 1727/ CONSEJOS,L.2757,F.152 /Asiento de consulta sobre lo mismo a nombre de don Juan Fernando de Mioño Bravo de Hoyos.

1704, OSUNA,C.3327,D.5/   Memorial ajustado del pleito que siguieron Juan Antonio de Lerma Delgadillo Avellaneda, Sebastián Manuel Delgadillo Avellaneda, y Juan Fernando de Mioño Bravo, conde de Estada, Manuel de Benavides Aragón, [I duque] de Santiesteban [del Puerto], María Luisa Delgadillo Avellaneda, marquesa de Villasidro, y [Joaquín José López de Zúñiga Chaves Chacón, IX] duque de Peñaranda [del Duero, y XII] conde de Miranda del Castañar, sobre la tenuta y posesión del mayorazgo que fundó Gutiérrez Delgadillo, en 1466, en la villa de "Castrillo de Luis Díaz" (actualmente, Castrillo de don Juan, en Palencia), Cevico Navero (Palencia), Alcoba (Soria), Zayas de Torre (Soria), Ciruelos (Burgos) y Tejada (Burgos).

 

 


[1] Documentación relacionada con el tema en el Archivo Histórico Nacional (referencia en PARES) al final del documento.

[2] Entre paréntesis figuran referencias de descripción o aclaraciones no contenidas en el manuscrito.

[3] María Luisa Brondo Castevil, aunque en este documento no aparece el segundo. Su esposo era José Crespi de Valdaura, conde de Sumacarcel. El hijo de ambos Cristóbal Crespi de Valdaura, III conde de Sumacarcel

[4] Se indica aquí y en lo sucesivo el número de orden de la tenencia de los títulos.

[5] Manuel Benavides y Aragón, X conde y I duque de Santisteban del Puerto.

[6] Esta es una parte prácticamente ilegible en el documento, primeros párrafos de la segunda página, pero en general los pocos nombres que se pueden leer de los sucesores en el mayorazgo coinciden con investigaciones conocidas, más o menos coincidentes en apellido y fecha de fundación, disponibles en Internet  < http://www.arauzodemiel.es/historia_arauzo_9.htm >

[7] En un pleito anterior el marqués de Torreblanca que pleiteó era este Diego de Montalvo, en esta ejecutoria no se cita el nombre.

[8] Igual consideración que con el anterior personaje.

[9] Esta filiación y justificación para la tenencia del título y mayorazgo por María Luisa Brondo está recogida más extensamente en: Augusto de Burgos, Blasón de España: libro de oro de su nobleza : reseña genealógica y descriptiva de la Casa Real, la grandeza de España y los títulos de Castilla, Imprenta y estereotipia de M. Rivadeneyra, 1853 [en línea: Google libros]

[10] Era Antonio Ortiz de Mioño, hijo de Antonio Ortiz de Mioño y de María de Alveal y nieto de Marcos Ortiz de Mioño e Isabel de Salcedo.  A partir de su hijo Gregorio desaparece el apellido Ortiz.

[11] María Solorzano Hoyos Castañeda

[12] Juan Bravo de Sotronca

[13] El nombre se ha asegurado en otras fuentes, pues en el texto del documento es ilegible.

[14] Hijo, de Juan Álvarez Delgadillo y de Constanza Fajardo.

[15] Isabel de Avellaneda Osorio, hija de los señores de Valdemaqueda

[16] Localidad antigua: San Martín de Oyos/ Entidad principal: Reinosa/ Provincia antigua: Toro/ Provincia actual: Cantabria

[17] Por el momento y sin haber entrado a fondo en la lectura no sé de qué Campoo se trata: 

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maytediez

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